Cada año, la Unión de los enólogos de Francia organiza uno de los prestigiosos concursos del sector vitivinícola. Durante 5 días, los jurados expertos en análisis sensorial se reúnen cada mañana bajo la presidencia de un enólogo francés para catar a ciegas vinos de todas partes del mundo.
El año pasado se cataron más de 3.500 botellas.
Fuertes de la notoriedad del concurso, las botellas galardonadas con medallas se envían al mundo entero y son muy apreciadas por los circuitos de distribución y consumidores.